CUBA: La Habana

Colorida y decadente La Habana tiene un encanto especial, su increíble patrimonio muestra la importancia y elegancia que un día tuvo.

Nuestro itinerario

Teníamos 13 días para recorrer los puntos más turísticos de Cuba.

Como aterrizamos por la tarde, decidimos alojarnos las dos primeras noches de nuestro itinerario en La Habana.

El tercer día recogimos el coche de alquiler y comenzamos nuestro viaje en coche por Cuba, nuestra primera parada fue la localidad de Playa Larga, a orillas de la Bahía Cochinos, pues es uno de los mejores puntos para hacer buceo.

Regresamos de nuevo a La Habana para pasar el último día antes de volar de nuevo a España.

Aeropuerto de La Habana

Tras un vuelo de algo más de nueve horas llegamos al aeropuerto internacional José Martí de la La Habana sobre las 19.15 horas de la tarde.

Pasamos rápidamente el control de QR y de pasaportes, y a las 20.10 ya estábamos en el taxi que nos había gestionado Odalys, nuestra anfitriona de La Habana. En 40 minutos llegamos al alojamiento.

Alojamiento

En Cuba lo habitual es quedarse a dormir en casas de cubanos que ofertan alguna de las habitaciones de sus casas y están adheridos a una red pública de alquileres.

En La Habana nos alojamos en casa de Odalys, que nos ayudó con las primeras gestiones como contratar el taxi desde el aeropuerto (25 €), nos alquiló una tarjeta para el teléfono (5 €) evitándonos tener que ir a una tienda ETECSA y pudimos cambiar dinero, con garantía y seguridad, en el mercado informal (1 € a 150 pesos).

Además, si viajas en coche podrás aparcar en la misma puerta.

Cómo moverse en La Habana

El alojamiento de Odalys estaba a unos 3 kilómetros del casco histórico de La Habana, nosotros decidimos recorrer la ciudad caminando.

Utilizamos el taxi para el trayecto de ida y vuelta al aeropuerto (por el que pagamos 25 € por trayecto) y para llegar hasta las oficinas donde recogimos el coche (pagamos 6 €).

En La Habana, y en Cuba en general, también es muy utilizado el colectivo, son pequeñas furgonetas que funcionan como los taxis sólo que el trayecto se comparte con otros viajeros.

Dónde comer

Os dejamos en esta entrada nuestras recomendaciones sobre los restaurantes que probamos en La Habana para que disfrutéis de la gastronomía cubana.

Qué ver: imprescindibles de La Habana

Free Tour y primer día en La Habana

El primer día teníamos reservado un Free Tour por el Centro Histórico de La Habana y nuestro alojamiento estaba a 3 kilómetros del punto donde comenzaba, así que decidimos llegar tranquilamente andando hasta la Plaza San Francisco de Asís.

Plaza San Francisco de Asís

El alojamiento está justo al lado del callejón de Hamel, habíamos leído que el domingo por la mañana se baila salsa, nos acercamos por curiosidad (era lunes) y enseguida nos abordó un chico que nos empezó a contar la historia del callejón, nos invitó a entrar, pero no nos fiamos, nos escaqueamos diciendo la verdad, que habíamos dormido con vistas al callejón y que no nos interesaba verlo, además nos ofrecía tomar un cóctel en el bar, demasiado pronto para nosotros. Huimos y no nos volvimos a asomar.

Aunque vimos poco turismo y además los lunes cierran todos los museos de la ciudad, al final se formaron dos grupos. A nosotros nos tocó con Yan y las ocho personas de nuestro grupo éramos todas españolas, y era nuestro primer día en La Habana (incluso algunas habíamos venido en el mismo vuelo). Rara es la vez que no quedamos contentos después de un Free Tour pero, de verdad, que tuvimos mucha suerte con Yan (podéis contactar directamente con él en Whatsapp +53 5 8434019).

Con Yan recorremos la Habana vieja y sus cuatro plazas principales: la plaza de San Francisco de Asís (núcleo comercial), la plaza de Armas (núcleo militar), la plaza vieja (núcleo social) y la plaza de la Catedral (núcleo religioso).

Plaza de la Catedral, La Habana

Acabamos el free tour a las 13.30 horas y por recomendación del guía comimos en La Calesa Real, un sitio con música en directo, pero con un volumen que permitía conversar perfectamente. Decidimos irnos los ocho españoles que habíamos hecho el Free Tour a comer juntos (la verdad que éramos un grupo bastante heterogéneo pero que habíamos congeniado). Y menos mal que éramos muchos y teníamos buena conversación porque tardaron en servirnos más de una hora… no nos volvió a pasar en ningún otro restaurante de Cuba.

Por la tarde hicimos otro free tour con Yan sobre La Habana de la primera mitad del siglo XX. Estuvimos nosotros cuatro personas y una vez más, el tour fue de lo más interesante.

El Capitolio de La Habana

Después callejeamos un poco y compramos un par de trozos de pizzas y unas botellas de agua en un sitio que vemos en la calle San Rafael de camino a nuestro alojamiento.

Recogida del coche de alquiler, comienzo del road trip

Al día siguiente, recogemos el coche de alquiler y comienza nuestro road trip por Cuba.

Tras regresar de Caibarién y Santa Clara llegamos de nuevo a La Habana, donde nos alojamos de nuevo en la casa de Odalys para pasar las últimas dos noches antes de regresar a España.

Último día en La Habana

En Santa Clara fuimos víctimas de una estafa, que os detallamos en el artículo del blog sobre seguridad en Cuba, por lo que tuvimos que perder parte de nuestro segundo día en La Habana en gestionar la incidencia, esto nos hizo no poder ir a Viñales.

Una vez solucionada la incidencia recorremos la Habana Vieja y dedicamos parte de la mañana en hacer compras.

Plaza Vieja de La Habana

Encontramos por fín algo dulce tanto en  la Cafetería El Milagro, calle Obispo, como en la panadería Peter Pan, en la calle Amargura.

En la misma calle Obispo entramos al Mercado de Artesanía y compramos unos recuerdos para la familia. Y, por último, compramos unos puros en La casa del Habano de la calle Mercaderes, los pagamos en euros, pero con tarjeta.

Comemos en La Flor de Loto y nos vamos al alojamiento a descansar.

Por la tarde hemos quedado con Odalys, nuestra anfitriona, y el resto de huéspedes para ir a La Fábrica de Arte Cubano, pero antes hacemos parada en el Salón Rosado Benny Moré. Pedimos un taxi y por 15 € nos lleva allí, pagamos por entrar 100 pesos por persona.

Salón Rosado Benny Moré

Los mojitos y cubatas de ron valen 70 pesos (ni un euro). La cerveza 200 pesos (euro y medio). Vemos actuar a tres grupos distintos de música cubana, bailamos y charlamos un rato con los holandeses de nuestro alojamiento. Pasamos un buen rato.

Después, sobre las 20 horas, cogemos un colectivo que nos lleva, por 1000 pesos, a la Fábrica de Arte Cubano.

Mapa de Cuba hecho con llaves en La Fábrica de Arte Cubano

Pagamos 250 pesos por entrar y nos dan un cartón, ahí irán apuntando lo que vayamos consumiendo y lo pagaremos al final, cuando salgamos. Importante no perder el cartón.

Este lugar es una antigua fábrica de aceite que ha reconvertido sus salas y sus amplias naves en salas de baile y exposiciones. Es como un museo donde además hay una variada programación cultural. Nos encanta el lugar y el ambiente.

El motivo principal de haber venido aquí es para ver la actuación de la orquesta sinfónica de La Habana, donde la hija de nuestra anfitriona toca el oboe. El concierto dura una hora aproximadamente en el que también vemos actuar a dos cantantes de ópera.

La visita al Salón Rosado de Benny Moré la vemos prescindible, sobre todo porque se encuentra bastante lejos, pero recomendamos mucho la visita a La Fábrica de Arte Cubano.

La última mañana antes de coger el vuelo damos el último paseo por La Habana.

Teatro Alicia Alonso, La Habana

Comemos en la pizzería Mimosa, justo al lado de La Flor de Loto donde estuvimos ayer.

Regresamos caminando al alojamiento y Odalys nos gestiona un taxi para llegar al aeropuerto.

Taxi de La Habana

Tardamos unos 40 minutos en llegar, el aeropuerto es pequeño y tan sólo hay tres vuelos esa tarde por lo que pasamos rápidamente el control de seguridad. Dentro hay un par de sitios donde comer algo, compramos agua y pagamos con tarjeta.

El vuelo discurre con normalidad y llegamos a España a la hora prevista.

Consejos y recomendaciones

  • Finalmente dedicamos dos días a recorrer La Habana ya que no pudimos ir a Viñales
  • Los horarios de los restaurantes son muy amplios, normalmente desde las 12 de la mañana a las 12 de la noche
  • Las tiendas, en general, cierran a las 5 de la tarde.
  • Sobre todo, en La Habana es habitual que los cubanos comiencen conversación, que si sois españoles, que si la madre patria, que si os puedo ayudar, que si queréis que os explique algo… Seguramente alguno pague «justo por pecador» pero nosotros no nos fiábamos de nadie y rechazábamos con una sonrisa lo más amablemente posible cualquier ofrecimiento.
  • También es habitual que pidan que les des cosas de uso cotidiano, como ropa, jabón o medicamentos.

Mapa interactivo de La Habana

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Día anterior: Caibarién

Día siguiente: Bahía Cochinos

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