CUBA: seguridad y timos frecuentes

Es Cuba un destino seguro para viajar? Os contamos nuestra experiencia sobre la seguridad en Cuba y los timos más frecuentes que pueden ocurrirnos como turistas.

Seguridad en las ciudades

La Habana

La Habana tiene más de dos millones de habitantes y cómo en todas las ciudades grandes hay zonas más recomendables que otras, sobre todo por la noche.

Nosotros volvíamos al alojamiento andando y siempre de noche (porque anochecía a las 18 horas) y la verdad, ni tuvimos problemas ni sentimos inseguridad.

Cienfuegos y Trinidad

En CienfuegosTrinidad, son ciudades muy turísticas y mucho más pequeñas, la sensación era de seguridad total. Así nos lo hacían saber también los guías de los Free Tour.

Sobre todo, en La Habana y en Trinidad era muy habitual que intentaran entablar conversación, qué si sois españoles, qué si la madre patria, qué si os puedo ayudar a buscar algo… No todos, pero una gran la mayoría intenta aprovecharse y engañar a los turistas, nosotros con una sonrisa y lo más amablemente posible declinábamos toda invitación.

En Trinidad la venta de puros y el cambio de dinero lo ofrecían en cada calle… Si queréis comprar puros que sea en sitios oficiales, es algo que nos remarcaron muchísimo. Se pueden comprar hasta 50 puros por persona.

Conducir en Cuba

En términos generales las carreteras de Cuba están bien, encontramos peor la autopista A1, porque tenía muchos baches, pero también tres carriles y nada de circulación por lo que poder esquivarlos era muy sencillo.

La señalización de las carreteras es buena, los pocos coches que circulan lo hacen respetando las señales. Condujimos despacio, rara vez superamos los 80 kilómetros por hora.

Evitamos conducir de noche no porque fuera peligroso sino porque en las inmediaciones de las localidades era habitual que en los arcenes aparecieran animales, gente en bicicleta, carros con caballos, gente andando…

El auto stop (dar botella) es algo habitual.

Timos frecuentes

Otro tema diferente son los diferentes timos que como turistas vamos a sufrir sí o sí (nos demos cuenta o no).

Os dejamos algunos blogs dónde cuenta su experiencia:

Nuestra experiencia en Cuba

El timo del pinchazo

Estábamos en Santa Clara y al poner rumbo a La Habana nos equivocamos y recorremos una calle con mucha gente, vamos despacito y al final de la misma vemos a un chico que nos corta el paso con clara intención de decirnos algo.

Nos da mala espina, nos dice que no podemos girar a la derecha por obras (que es dónde está la circunvalación) y que llevamos una rueda pinchada.

Ya está, ya nos la han liado, efectivamente comprobamos que tenemos la rueda pinchada (o al menos, totalmente desinflada). Nos mosquea desde el primer momento.

Intentamos alejarnos un poco, pero no podemos circular mucho, mucha gente nos va avisando que tenemos la rueda en malas condiciones.

El cómplice

Nos bajamos del coche y una persona «que casualmente pasaba por allí en bicicleta» nos ayuda a poner la rueda de repuesto. Le damos 5 € por ayudarnos, nos aconseja ir a un taller para cambiar la rueda, pero nosotros desistimos, solo queremos salir de ahí y avanzar hasta La Habana.

El chico insiste, la rueda es difícil que aguante tantos kilómetros, ya que además la autopista A1 no está en muy buenas condiciones y, además, Cubacar nos va a exigir que arreglemos la rueda cuando devolvamos el coche. Todo verdades.

La llamada de teléfono

Busco el teléfono que nos dieron en caso de emergencias, el chico insiste en llamar él con su teléfono, le dicto el teléfono y hablo con una persona. Mi primera pregunta es si hay algún taller oficial, ya que además estamos en Santa Clara que es una ciudad grande, me dice que no, que tengo que arreglar la rueda en cualquier taller, pregunto por el precio máximo que me van a cobrar y me dice que por la rueda entera máximo 340 €.

Como tenemos la mosca detrás de la oreja, pero en el fondo nos tienen pillados, nos mantenemos firmes y decimos que no vamos a cambiar la rueda, que no tenemos ese dinero, estamos al final de las vacaciones y sólo queremos llegar a La Habana.

La realidad es que sí, que preferimos cambiar la rueda para, en caso de volver a pinchar o que se desinfle, poder poner la de repuesto.

El taller

Al final el chico nos lleva a un taller y pactamos que por 40 € nos arreglen la rueda, de paso nos pide ropa, champú o medicamentos para los niños.

El verdadero timo, aparte de deshincharnos la rueda que todavía no sabemos cómo lo hicieron, estuvo en la llamada de teléfono. El chico no llamó al teléfono que yo le dicté.

En las ciudades principales hay un taller asociado al que hay que ir cuando pasa algo y, además, una reparación como la nuestra está incluida.

Si hubiéramos tenido esta información en el momento de alquilar el coche no hubiéramos caído en el timo.

Oficinas de Cubacar (La Habana)

Y en la segunda parte de la historia también nos sentimos timados.

Una vez en La Habana nos dirigimos a las oficinas de Cubacar del Hotel Parque Central, donde tenemos que devolver el coche. Queremos ver si podemos arreglar la rueda y aprovechar el coche el último día para llegar hasta Viñales.

La persona que nos atiende nos dice que el arreglo de la rueda tiene que correr por nuestra cuenta, que es lo único que no cubre el seguro (a pesar de haber pagado 200 € por 10 días) y añade que cree que nos harán reponer la rueda entera que, según listado oficial, nos costará 75 €.

Fue entonces cuando nos plantamos seriamente, contactamos con Enjoy Cuba y nos presentamos al día siguiente en sus oficinas de El Vedado, gestionaron con una llamada de teléfono el arreglo gratuito de la rueda y devolvimos el coche sin pagar nada extra.

Sin volverse paranoico nuestra recomendación es desconfiar, mantenerse atento, y, como en todos los viajes, mucho sentido común.

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