ITALIA: Trieste

Trieste fue parte del imperio Austrohúngaro desde principios del siglo XIX hasta su disolución después de la Primera Guerra Mundial, en la que pasó a formar parte de Italia.

Por su ubicación, cerca de los Balcanes, fronterizo con Eslovenia y a orillas del mar Adriático, se ha visto influenciada a lo largo de los siglos por muchas culturas, lo que le ha dotado de un eclecticismo palpable, por ejemplo, en su arquitectura o en su gastronomía.

Nuestro itinerario

En nuestro camino de regreso a Bérgamo tras recorrer Dolomitas, Eslovenia y Croacia, nos detenemos en Trieste, dedicamos la mañana a recorrer la ciudad, comemos bien, pero sin destacarnos demasiado en  Alla Bella Trieste y por la tarde visitamos Padua (a 188 kilómetros).

Aparcamiento

Qué ver: imprescindibles de Trieste

Como siempre, os recomendamos hacer un free tour para que sea un guía local quien descubra todas las curiosidades y la historia de la ciudad.

El aparcamiento San Giusto, donde dejamos el coche, tiene salida en la misma calle donde se ubican los restos del Teatro Romano, es lo primero que visitamos en Trieste, no entramos dentro pues desde el exterior se obtiene una vista completa.

Restos del teatro romano de Trieste

Después nos acercamos hasta la Piazza Unità d’Italia, considerada la plaza más grande de Europa frente al mar. Contemplamos también los edificios que la construyen: el Ayuntamiento, el Palazzo del Lloyd Triestino, el Palazzo del Governo y el Palazzo Pitteri.

Piazza Unità d’Italia. Fotografía Alejandro Millán

 

Palazzo del Lloyd Triestino

Se conoce como Molo Audace al muelle que se encuentra al final de la Piazza Unita Italia, es tan amplio y largo que es un lugar perfecto para pasear y contemplar desde otra perspectiva la imponente Piazza de Trieste.

La zona más animada, por ser una zona comercial, se articula en torno al Gran Canal, donde se encuentran importantes edificios como: el Palazzo Gopcevich, hoy sede del Teatro Museo Schmidl, el Palazzo Carciotti, la iglesia ortodoxa serbia de San Spiridone o la iglesia de Sant’Antonio Taumaturgo.

Gran Canal

El café en Trieste es algo más que una tradición y cuenta con cafeterías antiquísimas, algunas de las más conocidas son el Antico Caffè Torisene, Caffè San Marco o el Caffè degli Specchi.

En la parte alta de la ciudad se pueden visitar dos de los monumentos más representativos de Trieste, la Catedral y el castillo de San Giusto desde donde se obtienen, aunque de manera parcial, vistas de la ciudad con el mar de fondo.

Bajando hacia el aparcamiento pasamos por la iglesia de Santa María Maggiore y por el arco romano conocido como Arco di Riccardo.

Restos junto a la Catedral de Trieste

Consejos y recomendaciones

Consideramos que Trieste merece una visita, sin duda es una ciudad elegante y señorial, la fotografía del Gran Canal hasta quiso recordarnos a San Petersburgo (con la imagen del canal y la iglesia del Salvador), pero no nos ha sorprendido tanto como otras ciudades de Italia, por lo que solo le dedicamos algo más de una mañana y no hicimos noche.

Mapa interactivo de Trieste

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