GASTRONOMÍA CHINA: qué comer en Pekín
China es un país tan grande y su gastronomía cambia tanto de una ciudad a otra que aquí vamos a explicar qué comer en Pekín y en qué zonas de la ciudad comimos nosotros.
La gastronomía china es tan antigua y variada como lo es su historia o las propias costumbres del país. La comida china es equilibrada, variada y bastante sana, disfrutamos muchísimo durante nuestro viaje.
¿Qué se come en Pekín?
Desayuno en el alojamiento
No lo teníamos incluido pero el último día decidimos desayunar en nuestro hotel de Pekín, Howard Johnson Paragon Beijing Central.
El desayuno era buffet libre y el patio interior donde desayunamos era precioso.
Como opciones más occidentales ofrecían fruta fresca (sandía, naranjas, manzanas y melón), tostadas de pan, mantequilla, mermelada y huevos (o fritos o en tortilla).
Entre las opciones chinas encontramos: distintos tipos de dim sum, congee (gachas de arroz), tofu, fideos de arroz y sopas variadas.
Para beber café, té y zumos.
Algunos platos típicos
Pato laqueado
El pato laqueado es el plato más famoso de la gastronomía de Pekín. La forma tradicional de comerlo es acompañándolo de una tortita a la que se añade unas tiras de cebolla y unos trozos de pato y después se enrolla.
Los restaurantes para probar el pato laqueado que tienen más fama en Pekín son: Quanjude, Bianyifang, Siji Minfu, Dadong y Quan Duck Season.
Arroz pekinés
En el mismo restaurante donde probamos el pato laqueado nos sirvieron un arroz, que en España solemos denominar tres delicias, y que tenía gambas, guisantes y huevo. Estaba delicioso.

Zhajiangmian
Este es otro de los platos típicos de la gastronomía de Pekín.
Consiste en un plato de fideos tradicionales aderezados con una salsa de cerdo de soja y que se acompañan con verduras crudas como el pepino rallado o el rábano. Opcionalmente se puede añadir ajo encurtido y salsa de chile.

Definir algunos sabores de la gastronomía china resulta complicado, pero esta salsa de soja personalmente me gustó mucho (no era nada picante). La vimos preparar en muchos de los puestos callejeros.

Huoguo o Hot Pot
Hot Pot, como coloquialmente lo conocemos, no es un plato en sí sino una manera de cocinar los alimentos.
El nombre en inglés, literalmente “olla caliente”, ya nos da una idea de en qué consiste.
Una olla con caldo, normalmente se puede elegir entre picante o no, se coloca en el centro de la mesa. Esta olla está siempre al fuego, hirviendo, y a ella se van añadiendo los ingredientes en crudo para ser cocinados, con la peculiaridad de que cada uno tiene sus tiempos, no necesita lo mismo un corte fino de carne que unas albóndigas.
Cuando están cocinados se van sacando a un cuenco donde se añade una salsa, que previamente ha elaborado cada uno a su gusto. Los ingredientes más habituales son ajo picado, salsa de cacahuete, sésamo tostado, cacahuetes picados y chiles frescos.

Brochetas de bichos
Es muy habitual encontrar brochetas con toda clase de bichos como escorpiones, gusanos, saltamontes…
Ya habíamos visto este tipo de delicatessen en países como Tailandia, pero allí nos parecía casi como una atracción turística, cobrando incluso por hacer fotografías. En China el turismo es mayoritariamente local y este tipo de brochetas las vimos con mucha frecuencia.

Dim Sum
La denominación de Dim Sum engloba una amplia variedad de pequeños bocados que tienen su origen en la región de Cantón.
Se pueden elaborar con masa de trigo o de arroz, los rellenos son muy variados, pudiendo ser dulces o salados, y suelen ser cocinados al vapor, fritos o hervidos. La diversidad es, por tanto, enorme.

Algunos de los que probamos nosotros fueron:
Baozi es un bollo relleno cocinado al vapor que resulta especialmente esponjoso, está relleno de carne o verduras. Tanto su forma como su tamaño puede variar, si no está relleno se le denomina mantou.
Jian Dui son unas bolitas de arroz glutinoso recubiertas de sésamo a mí me gustaron mucho y deber ser algo habitual en los desayunos chinos.
Jiaozi, conocido en Japón como gyozas y en Corea del Sur como mandu, son las empanadillas o dumpling de distintos rellenos que se suelen cocinar al vapor, aunque también las encontramos fritas.
Sui Mai, este es mi Dim Sum favorito, existen dos versiones la de Cantón y la de Shanghái. Era fácilmente reconocible porque tenía forma de volcán (en la foto en el centro de la fila inferior). Estaba relleno de algo parecido a un arroz especiado que estaba muy sabroso. Lo encontramos habitualmente, tanto en el desayuno del hotel como en los puestos de comida.
Comida de los puestos callejeros
Más que puestos callejeros propiamente dichos, la comida callejera en Pekín se dispone en los locales habilitados en los hutongs.
Los hutongs son callejones estrechos en los que se disponían las viviendas de una sola planta realizadas con ladrillo gris, madera y tejas, es decir, son los vestigios de la arquitectura tradicional popular china. Hoy se han rehabilitado y, en general, son comercios o restaurantes.
La verdad que vimos muchísima oferta gastronómica en los hutongs, nuestros favoritos en Pekín fueron los pasteles de hojaldre rellenos de verduras y carne y las brochetas o Chuàn Chuàn, que solían ser de ternera o de cordero.

Dulces típicos
La palabra dulce en Pekín, y en China en general, hay que tratarla con cuidado, ya que su concepto de dulzor es muy diferente al nuestro. Nada de lo que probamos nos pareció excesivamente dulce.
Un relleno básico de los dulces, como también ocurre en Japón y en Corea del Sur, es el anko, que no es otra cosa que judías rojas azuki.
Seguramente lo más dulce sea el tanghulu, que es una brocheta de fruta rebozada en azúcar y que es súper típica. Se come generalmente en otoño e invierno.

Intentamos probar suerte con los helados, los típicos tenían sabores extraños, probamos de té matcha pero no eran, para nada, cremosos. Eso sí, no costaban más de 1 €.
Barba de dragón, así lo tradujo Google Lens, es una de las cosas que también probé. Este dulce lleva jarabe de maíz, azúcar y harina de maíz. Por lo que leímos luego es un dulce antiquísimo y muy difícil de elaborar, pero no nos gustó, aunque lo de fuera era parecido a comer un algodón de azúcar, el interior era polvo (al menos el que probamos nosotros) lo que, inmediatamente, nos produjo tos.

En Donganmen Street, que es una calle muy turística cercana a la Ciudad Prohibida, había muchísimas tiendas con dulces, galletas y chucherías varias.

Bebidas
La bebida por excelencia es el té, esta bebida es originaria de china y existen una ingente cantidad de variedades. En muchos restaurantes lo ofrecían gratuitamente. También lo daban a probar en algunas tiendas de regalos.
En China el consumo de café está extendido, aunque no es barato, pagamos de media 28 ¥ (unos 3.70 €) por un capuchino de tamaño normal. Encontrarás cafeterías como Starbucks (es el segundo país con más Starbucks del mundo) o Luckin Coffee.
También tienen licores y cervezas, pero su consumo no nos pareció habitual (al menos en los restaurantes).
Y, por supuesto, zumos elaborados con muchas de las frutas que tienen.
Recomendaciones generales
- Como el metro cerraba a las 23 horas, y por el cansancio acumulado de los días de turismo intenso, cenábamos más pronto de lo habitual. Los hutongs eran nuestro sitio favorito y estaban siempre a tope de gente. Los centros comerciales tenían un horario de 10 a 22 horas
- En este viaje hemos comprado agua embotellada, era muy fácil de encontrar y bastante económica
- Todo, independientemente del importe, lo pudimos pagar con Alipay o WeChat
- En algunos restaurantes nos ofrecieron te gratuitamente
- Todos los platos los comimos con palillos, pero para las sopan se acompaña una cuchara (de las de fondo plano)
- Lo que no había eran servilletas
- Tampoco hay baños ni en los restaurantes ni en las cafeterías. Los baños en China, al menos en todos los lugares que visitamos en este viaje, fueron públicos y gratuitos y encontramos con muchísima frecuencia
- Hay muchísimos KFC o Mc´Donalds (desde nuestro viaje a Estados Unidos no veíamos tantos)
- ¡Cuidado con las traducciones! Aunque es innegable la ayuda que la tecnología nos brinda a los viajeros del siglo XXI, ayudarse del traductor para saber qué comer en China no siempre tiene el éxito asegurado

Dónde comer en Pekín
Donganmen Street
No nos complicamos demasiado y nos metimos en uno de los restaurantes que vimos en la calle Donganmen Street cuando salimos de visitar la Ciudad Prohibida y la Colina del Carbón. Pedimos arroz, zhajiangmian y medio pato laqueado. Nos supo todo riquísimo. Pagamos 172 ¥ (unos 22 €).
Barrio de Shichahai
El barrio de Shichahai está formado por tres lagos: el lago Qianhai, el lago Houhai y el lago Xihai (llamado también Jishuitan). En las calles cercanas al lago Quianhai, una de las más conocidas es Nanluoguxiang, encontramos mucho ambiente.
Comemos en N69 Fangzhuannchang, restaurante mencionado en la guía michelín, nos sentamos y sin hablar con nadie nos sirven el único plato que hace el restaurante que es Zhajiangmian. Pagamos 50 ¥ (unos 6.50 €).

Beijing Mall, calle Wangfujing
En las plantas bajas de los centros comerciales se dispone la zona de restauración, con muchísimos restaurantes que ofrecen opciones variadísimas para comer o cenar.
Aunque nuestra primera opción fue cenar en la calle Wangfujing finalmente compramos sushi en el centro comercial de Beijing Mall y nos lo cenamos tranquilamente en el hotel. Pagamos 74 ¥ (unos 9.50 €).
Hutongs
Hay muchísimos hutongs repartidos por toda la ciudad y los verás sin problema porque en ellos siempre hay gente paseando y comiendo. Al ser mayoritariamente peatonales resulta un lugar ideal para comer y comprar.
De los que nos fuimos encontrando en nuestro viaje os recomendamos:
Hutong Wudaoying
Este hutong está justo enfrente del Templo de los Lamas.
Paseamos por sus calles y entramos a comer en un Hot Pot, por suerte habíamos estado en uno en Zaragoza (últimamente han abierto varios en la ciudad), por lo que sabíamos perfectamente el funcionamiento, así que nos centramos en descifrar la carta con ayuda del traductor.
En el restaurante son super amables y atentos con nosotros (somos los únicos occidentales). Pagamos 208 ¥ (unos 27 €).

Hutong de Quianmen
Descubrimos por casualidad este hutong cuando visitamos la Plaza de Tiannamén y salimos por la salida justo al lado de la Puerta de Zhengyuangmen.

Es el más grande de todos los que visitamos, la plaza principal tenía una decoración con flores y luces muy bonita.
En la calle principal hay un tranvía turístico y en las calles paralelas encontramos más y más restaurantes, comercios, gente…
Nos encantó el ambiente (además, era sábado) y lo bonito que era todo.
Aquí pedimos unas brochetas y unos pasteles de hojaldre. Pagamos 62 ¥ (unos 8 €).




