Cómo prevenir el mal de altura o soroche
Se conoce como mal de altura a la reacción del organismo ante la falta de oxígeno cuando se encuentra a altitudes por encima de los 2.400 metros sobre el nivel del mar (msnm).
Conocer cómo se produce y qué medidas ayudan a prevenirlo es fundamental para disfrutar de nuestro viaje en estas zonas de gran altitud.
¿Qué síntomas provoca el mal de altura o soroche?
Los síntomas más habituales suelen ser: dolores de cabeza, mareos, náuseas y vómitos, cansancio, falta de apetito, trastornos del sueño, elevación del ritmo cardíaco y dificultad para respirar.
La desaparición de los síntomas se produce de manera gradual y lo habitual es que duren entre dos y cuatro días.
Consejos para evitar el mal de altura o soroche
- Evitar esfuerzos físicos antes de estar totalmente aclimatados
- Beber infusiones de té de coca o té de muña (disponibles de manera gratuita en todos los hoteles) y comer caramelos de coca (más fáciles de transportar). No tomar por la noche
- Cenar ligero y unas horas antes de irse a dormir
- Estar hidratado
- Evitar el alcohol y el café
- Si los síntomas son más graves o duraderos, existe en el mercado unas pastillas para los síntomas el mal de altura
Nuestro viaje a Perú
En un viaje a Perú es importante tomar medidas para evitar el mal de altura, ya que muchos de los destinos turísticos del país se encuentran a más de 2400 metros. Este cambio de altitud puede afectar a la mayoría de los viajeros españoles, pues casi todos vivimos en ciudades con poca altitud.
Altitud de los sitios que visitamos en Perú
- Arequipa: 2.335 nsnm
- Machu Picchu: 2.430 nsnm
- Puno: 3.827 nsnm
- Cuzco: 3.399 nsnm
- Montaña 7 colores: 5.200 nsnm
- Laguna de Humantay: 4.200 nsnm
Lo más probable es que en Arequipa y en Machu Picchu no tengamos mal de altura pues están justo en ese límite que marcan los expertos.
Si llegas directamente en avión a Cusco necesitarás unos días de aclimatación, mucho más si piensas visitar la Laguna de Humantay (4200 msnm) o la Montaña de los 7 colores (5036 msnm).

Nuestra experiencia con el mal de altura
Nuestro itinerario por Perú comenzó en Arequipa y llegamos en autobús a Puno, esto hizo que pudiéramos tener una aclimatación más progresiva.
Conocíamos la altitud de Puno y Cusco, pero obviamos que las paradas del Valle del Colca están todas por encima de los 3000 msnm, el mirador del Cóndor concretamente a 3800 metros.
Aunque tendríamos que haber empezado en Arequipa, desde el momento que paramos a desayunar visitando el Valle del Colca y hasta el final de nuestra estancia en Cusco, no dejamos ya de tomar diariamente 2 o 3 infusiones de té de coca o de muña que intercalábamos con caramelos de coca.
Cuando llegamos a Puno me encontraba regular (mareada y con náuseas) esa noche apenas cené y al día siguiente notaba menos hambre, como si tuviera el estómago cerrado.
Al llegar a Cusco estábamos totalmente aclimatados.
Lo que si nos acompañó (a los dos) durante todo el viaje fue una pequeña congestión y, además, cada vez que nos sonábamos la nariz los mocos tenían sangre (pero nunca nos sangró la nariz). Estos pequeños síntomas no nos afectaron en el día a día.
Otra cosa a tener en cuenta es el importante esfuerzo físico que supone subir la Montaña de los 7 colores (5036 msnm) o la Laguna de Humantay (4200 msnm).
En ambas excursiones lo que noté (hablo en singular porque Dani subió como si nada) es que el corazón se aceleraba a mil por hora. Para bajar las pulsaciones paraba, respiraba el agua de flores que los guías nos habían echado en las palmas de las manos y comía un caramelo de coca.
Por la tarde, al llegar a Cusco, nos dolió la cabeza (a los dos).
Hojas de coca, té de coca y caramelos de coca
En todos los hoteles (incluido el de Lima) y en todos los restaurantes en los que desayunamos y almorzamos en las excursiones había tés de todo tipo, pero los efectivos para el mal de altura son: el de coca y el de muña.
Comer caramelos de coca, aparte de estar riquísimos, era la manera más rápida y fácil de tomar coca (y eran muy efectivos). Son muy fáciles de encontrar (en cualquier puesto de souvenirs) y el precio por un paquete de 10 caramelos costaba 3 soles (no llegaba a 1 €).

En varios hoteles encontramos también hojas de coca que o bien se podían utilizar para hacer un té o bien para mascar.
Para potenciar el efecto de las hojas es necesario meter en la boca una sustancia alcalina, que cuando compras las hojas viene incluida.
Según nos contaron. la forma correcta de mascar la coca es: se cogen unas 15 hojas de coca y se mastican durante 3 minutos, a los tres minutos se añade una porción pequeñita de la solución alcalina y se mastica durante 3 minutos más.
Pasado ese tiempo se deja a un lado de la boca, en la mejilla, durante 20 minutos.
Curiosidades
- Las hojas de coca no se pueden sacar de Perú, ni siquiera una bolsa pequeña.
- La cocaína se extrae de las hojas de coca tras un proceso químico, pero las hojas de coca por sí solas no producen ningún efecto psicotrópico
- El sabor de las hojas de coca infusionadas es muy suave, mucho más que el té verde que solemos tomar en España
- En Puno hay un Museo dedicado a la Coca donde explica la historia de la coca y la relación con la vida cotidiana de los habitantes de Perú




