JAPÓN: Okayama
Okayama es una ciudad conocida por su castillo negro y, sobre todo, por el jardín Korakuen, considerado uno de los tres más bellos de Japón junto con el Kenrokuen en Kanazawa y el Kairakuen en Mito.
Nuestro itinerario
Decidimos visitar Okayama en nuestro camino de Osaka a Hiroshima.
Cómo llegar a Okayama
La manera más fácil de llegar a Okayama desde Osaka es en tren, pues es el medio de transporte más cómodo y eficiente para recorrer Japón.
Viajamos en Shinkansen Nozomi y tardamos 44 minutos en realizar el trayecto, pagamos 6.460 yenes por persona y la maleta la llevamos a los pies del asiento, pero es lo suficientemente ancho como para viajar cómodamente.
Recomendamos leer nuestro artículo de viajar en tren por Japón dónde os explicamos los tipos de trenes, cómo comprar los billetes y las mejores herramientas para calcular y conocer los horarios de los trenes.
Cómo moverse en Okayama
Una vez en Okayama dejamos la maleta en una taquilla de la estación y llegamos caminando, en poco más de 20 minutos, hasta los puntos más turísticos de la ciudad que son el jardín Korakuen y el castillo negro.
Qué ver: imprescindibles de Okayama
Castillo de Okayama
Localizamos la entrada sur del jardín a la que se accede tras recorrer un puente, pero antes nos desviamos a mano derecha para ver el castillo.

El castillo original databa del siglo XVI, pero el que vemos hoy es una reconstrucción pues quedó totalmente destruido en la Segunda Guerra Mundial.
Es uno de los pocos castillos negros que hay en Japón.

Sacamos una entrada combinada con el jardín Korakuen (720 ¥, unos 4 €) y accedemos al interior, que hoy es un Museo sobre el periodo Edo.
Desde lo más alto del castillo se ve parte del jardín, pero en nuestra opinión si vais con prisa podéis saltaros la visita al Castillo.

Jardín Korakuen
Tras pasar el puente entramos al Jardín por la entrada Sur.

Aunque estamos en octubre los árboles no han cambiado las hojas, aún así el jardín es precioso, vamos siguiendo los senderos del mapa que nos han dado con la entrada. Nos lleva unos 40 minutos recorrerlo con tranquilidad.


Tras la visita al Castillo y al Jardín, deshacemos los pasos y volvemos a la estación, recogemos la maleta del locker y nos vamos en tren a Hiroshima, donde haremos noche.



