ITALIA: Bolonia

Aprovechamos los últimos días de vacaciones de octubre para realizar una escapada a Florencia y a Bolonia.

¡Os contamos los detalles de nuestra escapada y los imprescindibles de la ciudad!

Datos prácticos de nuestro viaje

  • Fecha del viaje: octubre 2021
  • Duración del viaje: 4 días

En esta ocasión, llegamos y salimos de Italia por el aeropuerto de Bolonia y nos trasladamos a Florencia en tren. Pasamos las dos primeras noches en Florencia y la última, el día antes de volar, regresamos a Bolonia.

Aeropuerto de Bolonia

Al aeropuerto de Bolonia-Guglielmo Marconi (Código IATA: BLQ) llegan numerosas compañías aéreas, entre ellas las de bajo coste como Ryanair y Vueling.

La conexión más rápida (aunque no la más económica) con la estación central de Bolonia se realiza con el tren Marconi Express, ya que en menos de diez minutos conecta el aeropuerto con la estación de trenes.

Aterrizamos en Bolonia a las 16 horas, pero queríamos pasar los dos primeros días en Florencia. Desde el propio aeropuerto es posible llegar a Florencia en autobús con la compañía Appennino Shuttle, pero los horarios no nos encajaban.

Cogimos el Marconi Express hasta la estación central de Bolonia y una vez allí, cogimos un tren a Florencia. Pasamos las dos primeras noches en Florencia y la última, el día antes de volar, regresamos a Bolonia.

Todos los horarios de trenes se pueden consultar en la web de Trenitalia, aunque la compra de los billetes la realizamos desde las máquinas habilitadas en las distintas estaciones que además permitía poner el menú en castellano.

Alojamiento

  • Nombre: Residenza Rialto
  • Precio por noche: 84.60 € (desayuno incluido)
  • Opinión: es un piso con cuatro dormitorios todos con baño privado fuera de la habitación. Cocina equipada común. Habitaciones de buen tamaño. Buena ubicación, desayuno incluido. El check in es de 14 a 18 horas, si te sales de ese horario cobran 20 €.

Dónde comer

A Bolonia se le conoce como la dotta, la rossa y la grassa. La dotta por tener una de las universidades más antiguas de Europa, la rossa por el color de sus casas y la grassa por su gastronomía.

Entre los platos típicos están: el ragú (salsa que en España se conoce como boloñesa), los balanzoni una especie de tortellini de espinaca (de ahí su color verde) rellenos de ricota y mortadela, los crescentine (fritura de harina rellena de mortadela o salami) y cómo no, la famosa mortadella. Además el origen del queso Parmiggiano está en la región de Emilia-Romagna a la que Bolonia pertenece.

Nos acercamos a cenar al Mercado delle Erbe que desde 2014 cuenta con un espacio específico para la restauración. Su funcionamiento es algo diferente a otros mercados modernos, aquí no existe un espacio común en el que sentarse y poder optar a distintas opciones para comer a la vez sino que cada restaurante tiene sus propias mesas.

Al día siguiente visitamos el Mercado di Mezzo donde compramos algo de queso y en la calle Pescherie Vecchie compramos pasta fresca para llevarnos a España.

Riquísima comida de Bolonia

Como nuestro vuelo salía a las 15 horas compramos un par de piadinas en La Tua Piadina, ya que vimos que tenía buenas opiniones y era una comida fácil de transportar y comer en el aeropuerto

Nos faltó tiempo para poder disfrutar algo más de su gastronomía.

Qué ver: imprescindibles de Bolonia

Siempre que podemos nos gusta hacer un free tour, nos parece la mejor manera de situarse en la ciudad y descubrir curiosidades de la misma. Por incompatibilidad de horarios no pudimos hacerlo. Esta compañía ofrece todos los días en castellano.

La Piazza Maggiore es el centro neurálgico de la ciudad que acoge cuatro de los edificios más importantes de la ciudad: la Basílica de San Petronio, el Palacio Comunal, el Palacio del Podestá y el Palacio del Rey Enzo. Muy cerquita se encuentra también la fuente de Neptuno.

Piazza Maggiore de Bolonia

Las Torres de los Asinelli y Garisenda, hoy símbolos de la ciudad y ejemplos de las más de cien torres que hubo en la ciudad en la edad media (hoy apenas quedan una veintena).

La Basílica de Santo Stefano es más bien un conjunto de iglesias al que se le denomina “Sette Chiese”.

Basílica de Santo Stefano de Bolonia

Bolonia es famosa también por sus calles porticadas ¡¡con más de 40 kilómetros!!, lo que hacen que sean un buen resguardo tanto en los días de lluvia, como en los días de mucho calor.

Calle porticada de Bolonia

La Vía de la independencia es el corazón de la zona comercial de la ciudad, parte de Piazza Maggiore y termina en la estación de tren, manteniendo además la estructura de pórticos.

Los Mercato delle Erbe y Mercato di Mezzo, ambos combinan lo tradicional de un mercado (con sus puestos) con ser un espacio gastronómico, tan de moda en los últimos años.

Quesos y pastas de Bolonia

Especial atención merecen las calles adyacentes al Mercato di Mezzo donde abundan los puestos de fruterías, pescaderías… al aire libre. Sus nombres conservan la organización medieval cuando los gremios se establecían por calles, así tenemos la calle Pescheria Vecchie que albergó los puestos de los pescadores, la Via Orefici que atrajo a los orfebres, mientras que la Via Drapperie fue la calle de los tapiceros.

¡En Bolonia hay canales! A través de pequeñas embarcaciones se usaban estos canales para transporte y para hacer girar los molinos de los talleres. Estos canales duraron hasta bien entrado el siglo XIX pero, con la revolución industrial, quedaron soterrados. Hoy en día se puede ver uno de ellos a través de una pequeña ventana, finestrella, en Via Piella.

Canales de Bolonia

Excursiones en el día desde Bolonia

FERRARA. Situada a 50 kilómetros de Bolonia (30 minutos en tren) esta ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO llegó a ser muy importante en el Renacimiento. Conserva a día de hoy su trazado medieval y está rodeado por murallas.

RAVENNA. A 80 kilómetros de Bolonia (una hora de tren), esta ciudad fue la última capital del Imperio romano de Occidente desde 402-476. Hoy en día está declarada Patrimonio de la Humanidad por conservar la mejor colección de mosaicos bizantinos del mundo.

Por su situación geográfica y la buena conexión por tren, Bolonia puede servir de base para llegar a otras ciudades de Italia como: Florencia (situada a 100 kilómetros, 40 minutos en tren) o Venecia (155 kilómetros, 90 minutos en tren).

Consejos y recomendaciones

Nos encantó visitar Bolonia, además al ser fin de semana, las calles del centro estaban cortadas al tráfico y nos encontramos con una ciudad llena de vida (y el buen tiempo acompañaba). Recomendamos, al menos, dedicar un día entero a esta bonita ciudad.

Mapa interactivo de Bolonia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *