CHINA: Guerreros de Terracota
Los Guerreros de Terracota, popularmente conocidos como Guerreros de Xi’An, fueron descubiertos en 1974 de forma casual cuando se trabajaba en unas obras de canalización de agua.
El Museo abrió por primera vez al público en 1979 y desde entonces se ha convertido en uno de los lugares más turísticos de China.
Es una de las razones por las que incluimos Xi’An en nuestro itinerario de 14 días recorriendo China.
Cómo llegar
Los Guerreros de Terracota se encuentran a 33 kilómetros de Xi’An.
Nosotros llegamos totalmente por libre utilizando metro y autobús. Nos resultó muy sencillo y, además, muy económico (13 ¥ por persona, algo menos de 2 €).
Cogimos el metro de la línea 9 hasta la parada de Huaquingchi. Desde nuestro hotel, en el centro de Xi’An, fueron 50 minutos de trayecto y pagamos 7 ¥por persona.
Para los traslados en metro os recomendamos tener instalada la aplicación de Metroman y pagar con la tarjeta de transporte que se descarga desde Alipay.
Salimos por la puerta C y nada más salir, en esa misma acera, encontramos el autobús 613.
Este autobús se puede pagar con Alipay o WeChat y cuesta 5 ¥por persona. La duración del trayecto de este autobús hasta el Museo es de 15 minutos.
Hay otras opciones para llegar como en el autobús 306 que parte de Fangzhicheng Bus Station o pidiendo un Didi.
Información práctica
El Museo abre todos los días del año y, digan lo que os digan, allí hay unas taquillas dónde se pueden comprar las entradas.
- Horario:
- del 1 de marzo al 30 de noviembre de 8,30 a 17,00 horas
- del 1 de diciembre al 28 de febrero de 8,30 a 16,30 horas
- Precio de la entrada: 120 ¥(unos 15 €)
- Duración de la visita: 2 horas
- Imprescindible llevar el pasaporte

Qué ver en los Guerreros de Terracota
El ejército de terracota o Guerreros de Xi’an son un conjunto de estatuas que Qin Shi Huang, autoproclamado primer emperador de China, mandó construir para que le acompañaran y protegieran tras su muerte.
Parece ser que las obras de este enorme complejo funerario comenzaron poco después de que el emperador subiera al trono, con tan sólo trece años, en el año 246 a.c.

Según estimaciones habrían más de 8000 soldados, 150 caballos y 130 carros tirados por otros 520 caballos. En otras dependencias se han encontrado figuras no militares como músicos, acróbatas o empleados de la administración.
Todos los guerreros se hicieron de terracota para lo que se necesitaron varios talleres y muchos trabajadores. Todos estaban pintados con vivos colores, pero estas pinturas se oxidaron y se perdieron en contacto con el aire.
Además de por su número y su altura (miden de media 1.80 metros), una de las características que los hace tan especiales es que no hay dos iguales, cada uno tiene sus propios rasgos físicos, con distintos peinados y diferentes uniformes según su rango.
Este gran complejo funerario consta de tres partes:
Fosos o Pabellones
Las figuras se encuentran en el lugar dónde se enterraron en origen, los trabajos de excavación y restauración continúan hoy en día. Se encontraron cuatro fosos a unos siete metros de profundidad:
- En el foso principal, el 1, se pueden visitar los guerreros en formación de batalla
- En el foso dos se encontraron algunos guerreros, carros de guerra y caballos
- El foso tres estaba reservado para las estatuas de los oficiales de más alto rango
- El foso cuatro se encontró vacío

Museo de los carros de bronce
Con la entrada está incluida la visita a este Museo que se encuentra a unos dos kilómetros de los pabellones donde están los Guerreros.
Además de las dos esculturas de carros de bronce, en el Museo se explican un montón de detalles de los Guerreros e incluso una réplica de cómo se encontraron los carros.
Tumba del emperador
Se conoce con exactitud dónde fue enterrado el emperador, pero su tumba no está excavada y seguirá así hasta que encuentren la manera de desenterrarla con seguridad, ya que se cree que contiene mercurio lo que es altamente tóxico para los humanos.
Nuestra experiencia
Llegamos desde nuestro alojamiento utilizando el metro y el autobús 613.
Antes de llegar a las taquillas del Museo una guía oficial, que habla inglés perfectamente, se ofrece para comprarnos las entradas desde WeChat con mi teléfono, apenas le lleva un minuto hacerlo. Cuando las tenemos nos pregunta si queremos guía para ver el museo, le damos las gracias, pero declinamos su oferta.
Pasamos un control de seguridad y escaneamos el pasaporte para poder acceder.
Un poquito más adelante tenemos que volver a escanear el pasaporte porque es la entrada propiamente dicha al recinto donde están los tres pabellones o fosos.
Visitamos el pabellón 1 en primer lugar, que es el más impresionante de todos. Después nos dirigimos al 3 y, por último, al 2. Tardamos 50 minutos en ver los tres pabellones.

Salimos por los tornos y abandonamos el recinto donde están los tres pabellones principales.
Caminamos por una calle llena de puestos de comida y cafeterías, parece que estamos en una ciudad. Como hace un día malísimo (niebla y frío) nos metemos a tomar un café.

Con la entrada está incluido visitar el Museo de los Carros de Bronce, pero está a unos dos kilómetros y hay que coger un autobús.
Nos cuesta un poco encontrarlo, no hay ninguna indicación en inglés, pero finalmente traducimos un cartel con Google Lens y nos enteramos de dónde cogerlo.

Tenemos que caminar hasta la plaza donde está la estatua de Qin Shi Huang, que es realmente el aparcamiento oficial, en Maps.me aparece como «free shuttle to QinShiHuang’s Mausoleum».
Escaneamos de nuevo nuestro pasaporte para acceder al “shuttle bus”. Este autobús nos deja en un punto en el que tenemos dos opciones: o caminar unos 15 minutos hasta el Museo o coger otro autobús, de pago, para que nos acerque hasta allí.
Como no llueve y no tenemos prisa decidimos ir andando, el camino está asfaltado y totalmente indicado con letreros en chino y en inglés, no tiene pérdida.
Visitamos el Museo de los Carros de Bronce.

Para regresar queremos volver en el autobús de pago, pero no nos dejan, no es posible pagar en ese momento el trayecto de vuelta. Así que entendemos que sólo es posible comprar ida y vuelta.
Regresamos caminando, seguimos las indicaciones de “exit” y en un momento dado el camino se acaba (o está mal indicado o hay cambios por las obras que están haciendo). Seguimos a los shuttle bus para llegar bien porque nos hemos perdido un poco.

Justo antes de coger el autobús, que nos llevará al complejo principal de los Guerreros de Terracota, encontramos puestos de comida y algún restaurante, decidimos comer algo aquí pues se nos ha hecho tarde.
Cogemos el autobús gratuito y nos deja en el exterior del complejo, así que sólo tenemos que andar unos pasos, sin cambiar de acera, para coger el autobús 613, que ya lo vemos en la parada.
Son quince minutos de trayecto, en la primera parada que hace nos bajamos y cogemos el metro para regresar a Xi’An.
Mapa interactivo de Xi’an
En el caso de China las ubicaciones de Google Maps pueden contener errores.




Hola, Chicos. Estaba revisando vuestro post sobre los Guerreros de Terracota. Ante todo, enhorabuena por la info. Muy útil. Quería preguntaros sobre las entradas. He visto que habéis escrito que se pueden comprar en taquillas digan lo que digan. Mi duda es si arriesgarme a ello o comprarlas por más precio con antelación. Voy en febrero (temporada baja) y fin de semana. Muchas gracias 🙂
Hola David,
Bajo nuestra experiencia no creemos que sea necesario pagar más por las entradas a los guerreros y, además, llegar por libre es muy sencillo.
Para la gente local es muy fácil comprar las entradas a través de WeChat por lo que a lo mejor desde vuestro alojamiento se prestan a ello, nosotros tuvimos la suerte de que se ofreciera una guía oficial del museo, pero tenemos varios amigos que las han comprado en taquilla (donde, por otro lado, hay muy poca gente porque el turismo en China es mayormente local y ellos las llevan compradas previamente).
Eso sí, tened presente que es uno de los lugares más turísticos de China y que siempre (¡siempre!) va a haber mucha gente.
Gracias por leernos y por tu comentario 😊