Descubriendo Turín: guía completa para una escapada de 3 días

A diferencia de la estética medieval de otras ciudades italianas, Turín destaca por sus plazas peatonales, palacios barrocos y 18 kilómetros de soportales (la segunda ciudad porticada del país tras Bolonia).

Aunque suele quedar eclipsada por Roma, Venecia o Milán, descubrirla ha sido una sorpresa total gracias a su elegancia, su oferta cultural y una gastronomía excelente.

Aeropuerto de Turín

El aeropuerto de Torino-Caselle (TRN) está situado a unos 16 kilómetros al norte de Turín.

Cómo moverse en Turín

Cómo llegar del aeropuerto al centro

Viajar en tren es la alternativa más sencilla y barata para desplazarse desde el aeropuerto hasta el centro de Turín. Dependiendo de tu destino, puedes bajar en la estación Torino Porta Susa (a 30 minutos de trayecto) o en Torino Porta Nuova (a unos 50 minutos).

El billete cuesta 3,80 € por persona y se puede comprar fácilmente en las máquinas de la estación o desde la aplicación móvil de Trenitalia.

Cómo llegar a Turín en tren

El tren es un medio de transporte cómodo y rápido para moverse entre las distintas ciudades de Italia.

Para consultar horarios y comprar billetes, puedes utilizar la web oficial de Trenitalia o descargar su aplicación móvil, la opción más recomendada. El formato digital ofrece una gran flexibilidad: permite adquirir los billetes en el último momento —siempre que el destino no sea muy concurrido— y evita tener que validarlos en la estación, ya que basta con mostrar al revisor el código QR generado en tu pantalla. Si prefieres no usar el móvil, puedes utilizar las máquinas de autoventa de las estaciones, que permiten configurar todo el menú en castellano.

Turín cuenta con dos estaciones principales de tren: Torino Porta Susa y Torino Porta Nuova.

Transporte público en Turín

La ubicación de nuestro alojamiento nos permitió llegar a casi todos los puntos de interés de la ciudad caminando, que es como nos gusta a nosotros recorrer las ciudades.

Turín ofrece varios medios de transporte, como su red de tranvías (la más antigua de Italia), una línea de metro y numerosos autobuses urbanos. Nosotros tomamos el autobús 18 para llegar hasta el Museo del Automóvil y pudimos pagar el billete directamente con nuestra tarjeta bancaria.

Alojamiento

Reservamos en Eco Art Hotel Statuto una habitación doble con baño privado. La estación de tren de Porta Susa se encuentra a unos 5 minutos caminando. Pagamos 522 € por cuatro noches sin desayuno y allí tuvimos que pagar 12 € de la tasa turística.

Nuestra visita a Turín coincidió con el evento gastronómico “Salón del Gusto” lo que, unido a un viaje muy improvisado, hizo que tuviéramos menos opciones para elegir alojamiento.

Turin + Piemonte Card

La Torino+Piamonte Card es una tarjeta turística disponible en modalidades de 24, 48, 72 o 120 horas consecutivas que ofrece acceso a los principales museos y espacios culturales de Turín y el Piamonte.

Como con cualquier pase, su rentabilidad dependerá de tus planes; en nuestro caso, al querer visitar tres museos, la tarjeta de 48 horas nos resultó ideal. La compramos online, se activa automáticamente con el primer uso y solo hay que mostrar el código QR en cada acceso.

Desde 2026, es obligatorio reservar con antelación para el Museo Egipcio, un trámite que puedes hacer incluso antes de tener la tarjeta física o digital.

Para que la reserva sea gratuita, sigue estos pasos:

  • Entra a la web oficial y selecciona «Museo Egizio Tickets and Ellesiya»
  • Elige la opción «free admission by Pass»
  • En el menú desplegable, marca «Torino+Piamonte card»
  • El sistema generará un QR de acceso gratuito que deberás mostrar en la entrada junto al QR de tu Torino Card

Una vez realizada la reserva, el sistema no permite modificarla ni cancelarla. Sin embargo, si te surge un imprevisto o cambias de idea, puedes hacer una nueva reserva en el horario que mejor te convenga sin penalización.

Más información: Torino Piemonte Card

Qué comer: gastronomía típica de Turín

Bicerin

El bicerin es la bebida más emblemática de Turín. Se sirve en un vaso de cristal para apreciar sus tres capas perfectas: chocolate caliente, café espresso y crema de leche batida. El secreto para disfrutarlo como un auténtico turinés es beberlo sin mezclar sus ingredientes. Nosotros fuimos a probarlo al histórico Caffè Al Bicerin, el lugar exacto donde se inventó en 1763 y que aún conserva intacto todo su encanto.

Bicerin, bebida típica de Turín

Gianduiotto

El chocolate llegó a Italia en el siglo XVI gracias a los lazos reales con España (el matrimonio entre Catalina Micaela, hija de Felipe II, y el duque Manuel Filiberto de Saboya), convirtiéndose en la debilidad de la nobleza. Sin embargo, en el siglo XIX, el bloqueo marítimo de las Guerras Napoleónicas provocó una gran escasez de cacao. Para estirar las existencias, los maestros chocolateros lo mezclaron con el producto local más abundante: las avellanas del Piamonte.

De esta combinación nació la pasta Gianduja y, en 1865, la casa Caffarel creó el giandujotto, un bombón con forma de barca invertida que se deshace en la boca. Es, sin duda, el mejor souvenir gastronómico que te puedes llevar de la ciudad.

Pizza al tegamino

Es una pizza pequeña e individual que se hornea dentro de un pequeño molde redondo que se unta con aceite de oliva. Este proceso hace que la masa quede esponjosa por dentro, pero con una base y unos bordes crujientes y dorados. Nosotros la probamos en Tegamino Lab Bellaville y nos encantó.

Pizza al tegamino

Rubatà

Es un crujiente palito de pan cuyo origen se remonta a 1679, cuando el panadero de la corte, Antonio Brunero, lo creó como alternativa al pan tradicional para el duque Víctor Amadeo II, quien sufría de malas digestiones con el pan tradicional.

Rubata, palitos de pan típicos de Turín

(Dato extra: Turín también vio nacer marcas globales como el café Lavazza y el célebre Vermut, cuya historia puedes descubrir visitando la Casa Martini).

Qué ver: imprescindibles de Turín

Free Tour

Comenzamos el viaje con un free tour, que nos parece la mejor manera de situarse en la ciudad y obtener recomendaciones de un local. Hay varias opciones en castellano; nosotros reservamos a través de la plataforma Free Tour la «Visita guiada gratuita a pie por Turín». El recorrido duró 2 horas y media (con una pausa a la mitad) y nos gustó muchísimo gracias a las excelentes explicaciones de nuestro guía, Angelo.

Calle porticada de Turín

Museos de Turín

Turín destaca por una oferta museística variada e interesantísima. Estos son los tres que, en nuestra opinión, no te puedes perder:

Museo Egipcio de Turín: Fundado en 1824, es el más antiguo del mundo dedicado íntegramente a esta civilización y solo lo supera en importancia el Museo de El Cairo. Custodia más de 40.000 piezas arqueológicas de un valor incalculable. Destaca el Templo de Ellesiya, donado por Egipto a Italia en agradecimiento por la ayuda económica y técnica para salvar los monumentos afectados por la presa de Asuán (un gesto similar al que trajo el Templo de Debod a Madrid).

Museo Egizio, Turín

Museo Nacional del Cine: Es un espacio sorprendente y único ubicado dentro del edificio más icónico y representativo de la ciudad: la Mole Antonelliana. Además de recorrer la historia, evolución y géneros del séptimo arte, puedes comprar una entrada independiente para subir a su ascensor de cristal. Este atraviesa el corazón del museo y te eleva hasta una terraza panorámica con vistas increíbles de la ciudad y, en días despejados, de los Alpes. ¡Imprescindible reservar con antelación!

Museo del Cine, Turín

Museo Nacional del Automóvil (MAUTO): Fundado en 1960, es uno de los museos del motor más importantes del mundo. A lo largo de tres plantas, narra la evolución del vehículo y los cambios sociales que supuso mediante una fantástica colección de modelos originales. Su diseño expositivo, sin barreras físicas, te permite acercarte al máximo a los coches. El broche de oro lo pone una sección espectacular dedicada en exclusiva a los monoplazas históricos de Fórmula 1.

Museo del Automovil de Turin

Mirador de la Iglesia de los Capuchinos

Desde este mirador gratuito se obtienen unas vistas muy bonitas de Turín, con la Mole Antonelliana dominando el paisaje y, en días despejados, los Alpes al fondo. Justo aquí está el Museo de la Montaña, al tener la Turin + Piemonte Card lo visitamos, no nos parece un imprescindible y las vistas desde la terraza panorámica no son diferentes a las del mirador gratuito.

Vistas de Turín desde el mirador gratuito

Mercado Central

El Mercado Central es un espacio gastronómico con distintos puestos de comida. Al coincidir nuestra visita con el Terra Madre Salone del Gusto (un evento gastronómico a nivel mundial que se celebra cada dos años en Turín) lo vimos con menos ambiente.

En la planta baja se conservan los restos de una antigua ghiacciaia, una estructura en forma de iglú que permitían la conservación de alimentos antes de que existiera la refrigeración eléctrica moderna.

Plazas, soportales y centro histórico

El centro histórico de Turín destaca por su elegante arquitectura barroca, sus calles cubiertas con soportales y sus grandes plazas peatonales, como la piazza Castello el corazón de Turín donde se encuentra el Palacio Real, o la Piazza San Carlo, famosa por albergar cafés históricos como el Café Torino o el Caffè San Carlo.

Piazza Castello, Turín

Otra de las plazas destacadas es la Piazza Carignano donde se encuentra el Palazzo Carignano, con su inconfundible fachada ondulada de ladrillo visto, lugar de nacimiento de Víctor Manuel II y primera sede del parlamento italiano, justo aquí está también el Museo Egizio.

Piazza Carignano, Turín

Catedral de Turín

Construida entre 1491 y 1498 es el principal templo católico de la ciudad y uno de los pocos ejemplos de arquitectura renacentista de la ciudad. Es conocida principalmente por albergar la Sábana Santa (la cual no está visible al público). Su visita es gratuita, solo se paga para el campanario y el Museo Diocesano subterráneo.

Catedral de Turín

Porta Palatina

En origen construida en el siglo I a.c. servía de acceso a la antigua colonia romana de Iulia Augusta Taurinorum, aunque ha sufrido modificaciones con el paso de los años, se conservan las cuatro entradas originales: dos grandes arcos centrales destinados al paso de carruajes y dos arcos laterales más pequeños reservados para los peatones, con marcas todavía visibles de las ruedas de los carros de época romana.

Frente a la puerta se pueden ver dos grandes estatuas de bronce que representan a Julio César y a César Augusto, réplicas colocadas en 1934 (en Zaragoza tenemos una réplica similar de César Augusto donada por Mussolini como recuerdo al origen romano de la ciudad).

Porta Palatina

Galerías comerciales

Turín conserva tres galerías comerciales, Subalpina, San Federico y Umberto I, tres auténticas joyas arquitectónicas cubiertas de hierro y cristal que conectan sus plazas principales.

Galería Subalpina, Turín

Turín es una ciudad señorial, comodísima para recorrer a pie, con una elegancia que atrapa en cada esquina y una oferta cultural y gastronómica de primer nivel que nada tiene que envidiar a las grandes capitales.

Si estás buscando un destino en Italia que se salga de las rutas masificadas y que te sorprenda a cada paso, no lo dudes más. Pon rumbo a la capital del Piamonte. Te aseguro que, al igual que a nosotros, te dejará con ganas de volver antes incluso de haberte marchado.

Mapa interactivo de Turín

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