MONTREAL
Aunque tenemos pendiente un viaje por la costa este de Canadá quisimos dedicar los tres últimos días de este primer viaje al país para conocer Montreal, la ciudad más grande de la provincia de Quebec y una de las más pobladas y conocidas de Canadá.
Nuestro itinerario
Tras recorrer durante diez días las Montañas Rocosas de Canadá volamos hasta Montreal para pasar los últimos tres días de nuestras vacaciones y así hacer más escalonada la vuelta a casa, además, hicimos una escapada en el día a Ottawa.
Aeropuerto de Montreal
El Aeropuerto de Montreal (YUL) está situado a 20 kilómetros del centro de la ciudad. También es conocido como el Aeropuerto Internacional de Pierre Elliott Trudeau.
Cómo moverse en Montreal
Cómo llegar del aeropuerto al centro
La forma más económica y rápida de llegar en transporte público hasta el centro de Montreal es utilizando el autobús 747.
El trayecto dura aproximadamente 50 minutos, aunque depende del tráfico.
El billete sencillo cuesta 11 $C y durante un día permite utilizar, con ese mismo billete, autobús y metro.
También existe la posibilidad de sacar un billete de tres días que cuesta 21 $C.
Estos billetes se pueden comprar en las máquinas del aeropuerto (entre las puertas 26 y 27) o en las máquinas de las estaciones de metro.
Transporte público en Montreal
Aunque nuestro hotel estaba muy bien situado y llegábamos al centro de Montreal en apenas 15 minutos caminando, utilizamos mucho el transporte público, tanto el metro como los autobuses (utilizábamos Google Maps para saber la mejor opción).
Además, con el pase de tres días teníamos todo el transporte incluido.
Alojamiento
Las tres noches que pasamos en Montreal nos alojamos en el hotel Le Roberval, pagamos 114 € por noche con desayuno incluido.
La habitación era muy espaciosa y cómoda (tenía cocina, un salón, un baño y un dormitorio).
Para llegar y volver al aeropuerto utilizamos el autobús 747 que tenía parada a escasos metros del hotel. Además, a 300 metros estaba la parada de metro de Berri-UQAM que conectaba tres de las cuatro líneas de metro de la ciudad.
Utilizamos mucho el transporte público porque hacía bastante calor los días que estuvimos en Montreal, pero llegábamos en menos de 15 minutos andando hasta el centro histórico. Por lo que la ubicación del alojamiento nos parece ideal.
Dónde comer
En la provincia de Quebec hay tres platos que debes probar:
La poutine, es el plato más popular e identificativo de la gastronomía quebequense, consta de tres ingredientes: patatas fritas, trozos de queso y salsa de carne.

Los bagels que son ligeramente diferentes a los estadounidenses.
Beaver Tails (en francés Queue de castor) se traduce como cola de castor. Es una masa frita cuya forma recuerda a la cola de un castor (de ahí su nombre). Es como una mezcla de churro y donuts que, la verdad, nos gustó bastante. A esta masa se le añaden por encima todos los ingredientes dulces que podáis imaginar.
En Ottawa probamos el de galleta Nanaimo, que también la vimos por la costa oeste y que es una galleta de capas con mantequilla y cobertura de chocolate.
Aunque tiene origen en Ottawa, esta cadena la encontramos por todo Canadá. En Montreal está en la Rue St Paul.

También encontrarás muchísimos dulces hechos con el jarabe de Arce.
Nos llamó mucho la atención que cada vez que buscamos un sitio para comer todos tuvieran en Google una puntuación elevadísima, suponemos que tiene mucho que ver las valoraciones positivas en relación con el buen servicio, ya que en Canadá hay que dejar una propina mínima del 15 %.
En cualquier caso, acertamos bastante con los restaurantes que elegimos:
Schwartz’s
Es uno de los lugares más míticos y populares de Montreal, su especialidad es la carne ahumada, que la sirven o en sándwich o en plato.
Nosotros pedimos también una poutine. La verdad, nos supo rico. Tuvimos que hacer fila, pero la rotación es rápida, también tienen posibilidad de pedir para llevar.

Kahwa Café
Vinimos dos días a cenar aquí, nos encantó el ambiente de la calle Avenue Mont Royal, la buena conexión en transporte público con nuestro alojamiento y lo riquísimos que estaban los bocadillos.
Amasan y hornean el pan allí mismo y, aunque sólo tienen seis tipos, creemos que contentan a la mayoría de los paladares. Nosotros probamos tres de ellos y nuestro favorito es Poulet Panko.

Kyo Bar Japonais
No es un restaurante japonés estricto, sino que es más bien fusión, pero todo lo que probamos estaba riquísimo, en especial, el tartar de atún.

Sansotei Ramen Sainte-Catherine
Teníamos antojo de Ramen y vinimos aquí tras leer las buenas críticas, además, paseamos por la calle Sainte Catherine que es una de las principales de Montreal con mucho ambiente (es una calle larguísima que acababa muy cerca de nuestro alojamiento)
Plaza Jacques Cartier
En la plaza Jacques Cartier nos tomamos algo en el restaurante Sabrosa, riquísima la limonada con coco, y un helado en Mlle Catherine (tienen helados cremosos y tipo sorbete, estaban ricos ambos).
Aunque finalmente no lo probamos Phillipe, un chico canadiense que conocimos en el avión, nos recomendó Fenêtre sur Kabul.
Qué ver: imprescindibles de Montreal
Casco histórico
Nuestra primera parada en Montreal fue su centro neurálgico: la Place Jacques-Cartier, en esta plaza peatonal se concentran varias cafeterías con terrazas.

Es el centro del casco histórico, popularmente conocido como “Vieux-Montreal”.
Paseamos por las calles adyacentes, en especial por la Rue St. Paul, una de las más antiguas de la ciudad.

Puerto viejo
Tras recorrer el casco histórico caminamos por el Puerto Viejo, tuvimos la suerte de llegar a Montreal es un día festivo (el 24 de junio celebran San Juan Bautista) y, a pesar del calor (también estábamos en alerta por altas temperaturas), había ambientillo por el puerto.
Vimos la noria y la carpa del Cirque du Soleil (cuyo origen está en Montreal).

Nos acercamos hasta la Torre del Reloj, un edificio de 45 metros construido en 1922.

Notre-Dame de Bon Secours
Al regresar hacia el casco histórico pasamos por la iglesia de Notre Dame de Bon Secours, construida en 1771 es la iglesia más antigua de la ciudad.
Bonsecours Market
Al lado de la iglesia está el Bonsecours Market, construido en 1847 fue el mercado local durante más de 100 años.
Hoy en día es un edificio multiusos, con alguna tienda y alguna cafetería.

Basílica de Notre Dame de Montreal
Por último, visitamos el edificio religioso más importante de la ciudad la Basílica de Notre-Dame, aunque lo encontramos parcialmente en obras (que continuarán hasta el año 2035).
El acceso es de pago y hay un espectáculo de luces y sonido que se llama Aura (también de pago).

Ìle Sainte-Hélène
En nuestro segundo día en Montreal queríamos recorrer las islas de Sainte-Helene y la isla de Notre Dame, para ello alquilamos una bicicleta en Ça Roule Montreal.
Montreal es una ciudad ideal para recorrerla en bici, hay muchos carriles y es una ciudad mayormente plana.
Nos atendieron fenomenal, las bicicletas eran comodísimas y, además, nos dieron un mapa y nos sugirieron un itinerario circular, aunque finalmente no pudimos completarlo por encontrarnos cerrado uno de los accesos a un puente.
En la isla de Sainte-Hélène los principales reclamos son el Museo de Biosphère, es muy llamativa la estructura esférica que rodea al edificio y La Ronde, un parque de atracciones.

Cruzamos hasta la Île Notre Dame, es una isla completamente artificial donde se instaló el Circuito Gilles Villeneuve. Estaban desmontando algunas gradas porque hacía escasos diez días que había tenido lugar el Gran Premio de F1 de Canadá.
Sólo hay un sentido para recorrerlo (están permitidos los peatones, los ciclistas y los patines) y, aunque el trazado es de 4 kilómetros, no pudimos realizarlo completamente, pero si en su mayor parte. Encontramos un montón de lugareños que eligen este lugar para entrenar con sus bicicletas.
Regresamos a la tienda y pagamos 53.29 $C por el alquiler de las dos bicicletas durante dos horas, incluyendo casco y candado (aunque esto es opcional).

Parque Mont-Royal
Después de comer nos acercamos hasta el Belvédère Kondiaronk, uno de los mejores puntos para tener una vista panorámica de Montreal. Además, hay una cafetería con baños públicos.
Nosotros subimos caminando (la pendiente es pronunciada y más después de los 25 kilómetros en bici) pero el autobús número 11 sube hasta el parque.

Square Saint-Louise
Nuestro itinerario por Montreal continua por esta bonita y tranquila plaza con casitas de piedra, alguna de colores.
Paseamos por las calles adyacentes como, por ejemplo, la Rue Prince Arthur E.
Parc La Fontaine
Solo recorremos una pequeña parte de este inmenso parque donde aprovechamos a descansar en un banco a la sombra de los árboles.
Avenue Mont-Royale
Esta es una de las calles que nos recomendó Philippe y la verdad, había un ambiente muy agradable con algunos músicos tocando en directo, además era peatonal y había muchísimas opciones para cenar.
En transporte público estábamos a tan solo 10 minutos de nuestro alojamiento (o con bus o con el metro que tiene parada Mont-Royal) así que vinimos aquí a cenar dos días.

Jardín Botánico
El último día en Montreal lo comenzamos visitando el Jardín Botánico, lo recorrimos durante dos horas y no lo pudimos ver entero, es realmente grande.

La entrada cuesta 23.75 $C por persona (unos 15 €). Aquí puedes descargar o consultar el plano del Jardín Botánico.
Está super cuidado y una de las zonas que más nos gustaron fue el Jardín Chino, una réplica muy lograda de los jardines que vimos en nuestro reciente viaje a China.

Montreal Tower
Desde el avión nos había llamado la atención este edificio del Parque Olímpico, está justo al lado del Jardín Botánico.
Es la Montreal Tower que actualmente está cerrada al público (previsiblemente hasta otoño de 2026), ya que se está llevando a cabo una importante remodelación de las instalaciones con el objetivo de ser una importante atracción turística (la torre tiene más de 150 metros de alto).
Rue Saint Catherine
Localizamos un restaurante de Ramen y llegamos hasta esta importante avenida de Montreal.
Es una calle larguísima que llega hasta prácticamente nuestro alojamiento, con muchas tiendas y restaurantes.
Réso
Réso (del francés réseau, red) es el nombre que recibe el sistema de galerías subterráneas que están construidas en Montreal (Toronto es otra de las ciudades canadienses que tienen este tipo de galerías).

En Montreal hay más de 32 kilómetros de túneles que, bajo tierra, conectan edificios como hospitales, universidades, centros comerciales o estaciones de metro para facilitar la vida en las duras condiciones del invierno canadiense.
El acceso al Réso está indicado desde el exterior, precisamente desde la Rue Saint Catherine hay dos edificios desde los cuales se puede acceder, uno es el Complexe des Jardins y el otro es el Centre Eaton.
En el interior se van alternando espacios abiertos, centros comerciales o calles con accesos al metro.

Barrio chino de Montreal
Y, por último, conocimos el barrio chino de Montreal que, aunque no es muy extenso, merece la pena acercarse o probar algo de la gastronomía china.
En el Boulevard Saint-Laurent encontrarás las puertas chinas delimitando parte del barrio.




