HUESCA: Roda de Isábena
Hay razones de sobra para visitar la preciosa localidad oscense de Roda de Isábena, pero la más curiosa es que presume de ser la población más pequeña de España que cuenta con una Catedral.
Un poco de historia
A mediados del siglo X esta pequeña localidad se convirtió en capital política del condado de Ribagorza y en la sede del obispo de Roda.

El obispado se mantuvo durante casi dos siglos en los que el proyecto de la primitiva iglesia fue enriqueciéndose cada vez más con la construcción del claustro, el campanario, las capillas y otros anexos.
En 1149 la sede episcopal se trasladó a Lérida y después a la diócesis de Barbastro-Monzón. En el siglo XIX sufrió las consecuencias de la desamortización de Mendizabal y a mediados del XX fue víctima de saqueos.
Por lo tanto, hoy en día es más correcto hablar de excatedral, pero es el mejor vestigio de la importancia que un día tuvo este lugar.
Aunque la joya de Roda de Isábena sea la citada Catedral de San Vicente, merece la pena perderse con calma por las calles de la localidad.

La visita a la Catedral
Realizan visitas guiadas, os recomendamos consultar su página web pues los horarios son cambiantes según la época del año.

Dónde comer
Para comer os recomendamos la Hospedería de Roda de Isábena, cuyo restaurante se ubica en un antiguo refectorio cisterciense y al que se accede por el claustro de la Catedral.
La carta ofrece recetas típicas de la gastronomía aragonesa.




